miércoles, 16 de octubre de 2013

Personas e ideologías que se desvanecen ante un interés personal...

De nuevo, una discusión en Twitter me trae hasta aquí, esos 140 caracteres se quedan bastante cortos a veces...

Los Bardem se proclaman abiertamente de izquierdas y participan en reivindicaciones de manera activa contra medidas del Gobierno del PP. Sin embargo, llega el momento de mirar por su economía particular y se acogen por completo a la nueva legislación de los ERE (fruto del PP), más favorable para el empresario, perjudicando notablemente a sus trabajadores. Puede parecer incoherente y contradictorio desde el punto de vista de la ideología.

Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid, de derechas y del PP. Apoya abiertamente la sanidad privada. Sin embargo, tiene un accidente, los servicios de emergencias la trasladan a un hospital público donde se quedará, incluso después de estar consciente, y hasta su recuperación. Efectivamente, también puede parecer incoherente y contradictorio desde el punto de vista de la ideología.

Yo particularmente, solo veo a un empresario que va a intentar sacar el mayor beneficio que la ley le permite y a una herida que elige lo que normalmente es lo mejor, seguir con el mismo médico y en las mismas instalaciones donde han empezado a tratarte.

La experiencia demuestra, una vez tras otra, que las personas, a la hora de la verdad, eligen lo mejor para ellas, es una ley natural, se proclamen de la ideología que se proclamen y arremetan en lo que arremetan contra la ideología contraria.

Y esa es la razón por la que a mí me da exactamente igual el discurso político de cada uno y solo me fije en cada hecho por separado y si es legal y coherente o no con su condición como persona y sus intereses, no en si choca o contradice lo que se supone que debe ser por haberse autocalificado de izquierdas, de derechas o de centro.

La ideología es eso, del mundo de las ideas, y en el mundo de las ideas todo es blanco o negro, pero la realidad es otra cosa, existen los grises y los matices y, al final, es a la que nos enfrentamos en cada decisión que debemos tomar.

Y como siempre, ésto solo es una explicación de cómo soy y porqué, sin valoración, ni comparación con el resto, cuyas posturas y formas de ser respeto ya sean igual, similares o totalmente distintas a la mía, tan solo es el prisma desde el que prefiero mirar el mundo que me rodea.