lunes, 9 de septiembre de 2013

Las riendas...

Ser feliz es una cosa tan ambigua que es difícil definirla. Para mí, simplemente consiste en sentirme bien conmigo misma.

Cuando no tengo conflictos internos, cuando soy capaz de tomar decisiones y asumir las consecuencias porque estoy segura de que estoy haciendo lo que debo, lo que quiero.

Cuando no hago nada que vaya en contra de mis principios y mis límites. 

Es en esos momentos, cuando estoy en equilibrio, cuando cualquier cosa de este mundo me hace sonreir, cualquier problema tan solo es algo que hay que solucionar y también es cuando puedo ayudar a otros y estar al lado de quien me necesita o simplemente me quiere.

Y solamente conozco una manera de lograrlo, queriéndome, cuidándome y estando atenta a mis necesidades.

Hasta hace un tiempo siempre fue así y ha sido ahora, que he dejado de hacerlo, cuando me he dado cuenta de que las riendas de mi vida debo manejarlas yo, no es responsabilidad de nadie lo que yo hago, lo que yo digo, lo que dejo de hacer o de decir, no es culpa de nadie que yo me sienta bien o mal, todo está en mis manos, la capacidad de elegir qué o quién me rodea solo es responsabilidad mía.

No lo pienses dos veces, quiérete y maneja tus riendas, nadie sabrá hacerlo mejor que tú mismo, solo hay que estar atento y escucharte...